No suelo fijarme en ciertas cosas que en èl si.
Antes y no es por menospreciar a nadie la forma de ser en su totalidad me chupaba un huevo.
Èl se vestìa como a mi me gustaba y ya lo amaba.
Pero era chica y màs pelotuda . Y contaban esos grandes rasgos, que al final no te decìan màs que una 4ta parte de la persona.
Pero, con èl es distinto.
Tiene 17. Es pelirrojo. Es de esos pibes que no te dejan transpasar màs allà de lo que te muestran. No te deja ver en sus ojos. No quiere, se rehùsa, lucha contra èl mismo. Y presenciar esa lucha lo hace tan tierno tan vulnerable, tan dulce... Es de esas personas que hacen que quieras abrazarla eternamente. Asegurarte que nada les pase, y cualquiera que intente siquiera acercarse pagarà una importante consecuencia.
Èl me maltrata con cariño. Sus puteadas y las mìas hacìa èl se entrecruzan siempre es nuestro còdigo, nuestra forma de demostrarle al otro que existimos.
Nos llevamos a las piñas que al mismo tiempo son caricias. Y con ello, sabemos que el otro siempre va a estar ahì.
Dice no querer, no poder, no ver que haya una posibilidad de decirme cuànto me quiere. "Por respeto a tus hermanos" dice. "no quiero acercarme màs de lo que deberìa". Y despuès una puteada, por irònico que parezca eso es una caricia para mi.
Despuès todo risas, todo joda. Indirectas, directas, chistes de mal gusto, cigarrillos de por medio, miradas còmplices. Y , hasta antes de irse, la nada misma.
Lo que guarda la incertidumbre de que mierda somos hasta la pròxima vez .
"Revolution is My Name" Tema para pensar en èl: http://www.youtube.com/watch?v=_XI1DD_vJuY
No hay comentarios:
Publicar un comentario